Conectando los puntos... y encontrarle un sentido a la vida. - Parte I - Bazei



¡Buen Día!

Les cuento que el mes de Septiembre ha sido muy especial para mi, ha sido como un renacer, una vuelta a la vida. No sé a vosotros, pero a mi me pasa que a fin de año, siempre se me baja la energía y llego a un estado de "no me dan ganas de hacer nada" y más aún cuando no se está contenta con lo que estamos viviendo o con lo que tenemos a nuestro alrededor. 

No creo que eso sea malo, simplemento sucede por alguna razón, para pararnos un ratito y reflexionar un poco acerca de lo que estamos haciendo, acerca del punto en el que estamos y hacia dónde queremos ir. 

Eso es, para conectar los puntos, los pasos que hemos dado, las acciones... encontrando ese punto en común que nos ayuda a descifrar el camino.

En Septiembre del año pasado me prometí a mi misma que trabajaría duro para encontrar mi camino, decidiría hacia donde quiero ir, descubriría qué es lo que me gusta para mi vida... y de a poco lo he ido haciendo... así que ahora la situación se merece una pausa para analizar lo que ha pasado.

El año 2016 no empezó muy bien, en realidad no pasó nada interesante, las cosas no me salían como quería y eso me frustraba porque cuanto más caminaba hacia mis objetivos, estos más se alejaban. Así que lo de cambiar mi vida y mejorarla, me parecía una utopía, vaya. (Galeano decía que las utopías sirven para eso, para caminar). 

Quizás era necesario pasar por eso para aprender, para descartar, para ver que no es eso lo que necesitaba o lo que realmente quería. Quien sabe...

En Agosto un nuevo amigo que entró a formar parte de mi vida (gracias!) me regaló un libro que me activó, me movilizó, me sacó de ese estado de resignación. Lo súper recomiendo, de Facundo Arena, "El camino de la creatividad", de Ediciones B. 

Como él mismo dice en el libro, no sirve de nada leerlo y que se quede todo ahí, se pudre. Hay que ponerlo en práctica y verás cómo de a poco, vas avanzando. Es un libro al que recurro varias veces, funciona como guía y como recordatorio cuando las cosas van mal, vuelves a entrar en ese estado y te reactiva. Cayó en el momento justo. Y me reactivó. Me animé a hacer cosas nuevas, cosas que jamás haría, me estoy animando de a poco a salir del estado de vergüenza de "mostrarme". Sí, me da miedo mostrarme en público, que me vean cómo trabajo, qué pienso o cómo resuelvo problemas. 
Sin embargo, me di cuenta de que cada vez que "me dejo ver", ayudo a otras personas a que se vean a sí mismas también. Me ayudo a mí misma a salir, a fluír, en definitiva... a ser, a existir, a vivir.

En el año 2012, llegué a Buenos Aires muy asustada y fascinada a la vez. Fue un cambio enorme en mi vida y, como todo cambio, es traumático. Para mi fue muy traumático. Lo pasé muy mal hasta que de a poco me fui adaptando. todavía hoy, me sigo adaptando. Pero eso fue por patrones heredados de pensamiento, una desde chica amuebla su cerebro pensando que jamás lo va a tener que cambiar, al igual que la casa, el trabajo, los amigos, la familia. Crecí en un momento en el que se buscaba la estabilidad de todo. Tanto, tanto... que nos convertimos en personas cerradas y sólidamente estructuradas. Tan sólidas hasta el punto que, si decidíamos cambiarlas o moverlas de lugar, se rompía toda la estructura y una se quedaba fracturada y dañada.  Así que, ese fue mi punto al inicio de esta aventura en Buenos Aires. 


Mi primera experiencia con el Arte acá lo tuve en Agosto del 2012, cuando armé mi propio taller en el lugar en donde trabajé, en Bazei, un bazar de piedras de India e Indumentaria. Un mundo repleto de color y destellos, tenía mucha energía el lugar. Ofrecí talleres de Bijou Artística, Dibujo y Pintura, en donde tuve la suerte de encontrarme con gente bella que me hizo ver mi don de ayudar a sacar lo mejor de las personas a través del arte. A todas ellas, gracias! 




Eso hizo que siguiera adelante en ese camino artístico y salieron varias propuestas hermosas, como la Feria Experiencia que se hizo ahi mismo, junto con otros artesanos que expusieron sus exquisiteces. Yo propuse hacer un cuadro colectivo, en colaboración, que todos pintemos y dejemos nuestra huella en él, dejándonos influenciar por la energía del lugar. Y quedó hermoso!! Qué luz! Qué colores! 
Fue toda una experiencia para mi. Ahí conocí a gente bella y conocí nuevas energías que emanan de gente que practicaba Yoga. ¿Yoga? Para mí eso era algo muy lejano, nunca había practicado y no tenía mucha idea de en qué consistía, pero era algo que me atraía y me fascinaba, como todo lo que tiene que ver con la energía. Sin embargo, quedó la cosa ahí pediente de revisión.  





Tras esa Experiencia, de a poco iba creyendo más en mí, en mi arte, gracias a mis alumnas también, verlas crecer a ellas me hizo crecer a mi también. Empecé a aplicar cambios en mi vida, a ver las cosas de otra forma, a pensar de forma positiva y a plasmarlo en un cuadro. La pintura para mí siempre fue mi lenguaje, a través de ella me expreso y comunico. 

Mariano, mi compañero de aventura, siempre me decía que debería hacer algo con lo negativo, transformarlo en positivo y hacer que enriquezca mi vida. En la vida real me costaba mucho hacerlo, así que comencé aplicándolo a mi arte. De ahí surge el cuadro A-Negativo:



Lo fui construyendo de a poco, me llevó mucho tiempo, le dejé ser a su ritmo, no tenía prisa en terminarlo,sólo quería disfrutarlo, verlo crecer de a poco. Con todo aquello que daba por descartado, fui reutilizándolo y dándole una nueva vida. Así fue como se armó este cuadro, como un rompecabezas, como una transfusión de sangre. Sangra renovada. Se titula A-negativo porque de mí misma partí, ese es mi grupo sanguíneo y de siempre fui muy negativa. Con lo cual, si quería cambiar, debía hacerlo desde lo más profundo de mi ser. Mi sangre, mi gasolina, era de por sí negativa, así que el acto simbólico de querer cambiar empezaba por ahí.

Dejando ir mi parte negativa para poder ver las cosas buenas que me estaba ofreciendo esta nueva ciudad. Gracias a Bea, Juan y Luz por darme un espacio para realizar mi sueño, mi primer taller en Buenos Aires. 



Terminada esa etapa en Bazei, comienza una totalmente diferente, de trabajar con adultos pasé a dar talleres de arte creativo para chicos en Alarte Espacio Creativo. De esta etapa os hablaré en el siguiente post.

Seguir leyendo... Ir al siguiente post: Conectando los puntos... y encontrarle un sentido a la vida. - Parte II - Alarte Espacio Creativo

Gracias a todxs por leerme!!

Saludos, 

Eri  <3 nbsp="" p="">




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