Micromeditaciones - 2/2



Practico a diario micromeditaciones para controlar mis pensamientos, redirigirlos hacia el optimismo, y lo hago mientras estoy haciendo otras cosas. Por ejemplo, a la mañana me levanto y hago el saludo al sol. Varias repeticiones, no más de 20 minutos. ( Y dos veces por semana practico Yoga con una profesional). Esa respiración me resulta energizante, empiezo el día de otra forma, limpia de pensamientos negativos. Mientras paseo al perro o salgo a correr, me vienen pensamientos que trazan un plan para el día que comienza, para que ese dia cuente!

Micromediatciones en busca del placer.

En la ducha, trato de relajarme, de no pensar, aunque a veces, inevitablemente, me vienen las mejores ideas a visitar, pidiéndome que las traiga al mundo!!. Me doy masajes en la cabeza, tomo contacto con mi cuerpo, tomo consciencia de la importancia de su cuidado; disfruto del roce del agua sobre mi piel... puro placer. Momento energizante para comenzar el día!

Cuando me siento a dibujar, es como si sacase a bailar a un nuevo amante. ¿Sientes esas cosquillas en la barriga? Ayy qué sensación no? Me emociono, empiezo a garabatear, a sentir la energía y el movimiento del dibujo gestual. En ese momento no me importa qué apariencia tendrá mi dibujo, en lugar de eso, me permito a mi misma la libertad de solamente recibir. Y recibir, según Jeanne Carbonetti n su libro " El Yoga del Dibujo", es el arte de incorporar algo a tu conciencia con todo el poder de tus sentidos. Es ser receptivo en vez de reactivo. Es el momento en el que te paras a sentir esa parte del proceso. Sin juícios, sintiendo la vibración y dejar que fluya, disfrutando del momento.
Con la única intención de practicar el gesto como una forma de exploración y nada más. No se cometen errores, solo se descubren más saberes. Además, con este acto de garabateo, recibes un valioso regalo: el impulso vital que contiene. Logras eliminar una gran cantidad de energía nerviosa. Poco a poco, vas llegando a la parte en la que recibes el dibujo completo, empiezas a ver formas o recorridos, es ese momento en el que la intuición se acerca y te dice cómo encajar las partes entre sí. Un momento mágico y muy placentero.

Con la pintura, un poco de lo mismo. Suelo empezar a pintar con los dedos, en un primer contacto con el lienzo, sintiendo la pintura, sintiendo el mismo proceso de ser más receptiva que reactiva. Bailo, muevo el cuerpo a ritmo de la música mientras pinto, me libero y descontracturo mi cuerpo. Siento la vibración de nuevo.

Escuchar la música con los ojos cerrados, pintar con los ojos cerrados... cantar, sacar la voz... sentirla como chorro de pintura saliendo de mi ser. Sentir que tengo voz, sentir que puedo expresarme, liberar mis emociones a través de ella, sentir la vibración del resonar de las cuerdas vocales... La vibración en sí es placentera. Similar a un baño de agua en el cual te sumerjes y sientes la vibración de las ondas sonoras... Cerrar los ojos y escuchar el baile de las ramas de los árboles... porque todo está en movimiento... aunque no estemos ahí, sabemos que los árboles se siguen moviendo. Nada está inmóvil a nuestro alrededor, tampoco lo estoy yo. Sólo estoy repo-sound-o y prestando atención.    

La vibración, además de resultarme placentera, es como un pellizco que me indica que estoy viva y que lo que estoy viviendo es tan real que parece mágico. 

Con la vibración aprendí a comunicarme, compensando mi sordera parcial. Similar a cómo escucha Evelyn Glennie, así aprendí a escuchar yo y a desenvolverme en el mundo:





Contemplar el movimiento natural de las cosas, otro tipo de micromeditación que acalla mis pensamientos, mantaniéndolos en un segundo o tercer plano. Véanse los siguientes videos:







A veces, hago pequeños rituales que me preparan para la actividad que estoy por realizar. Por ejemplo, antes de pintar, realizo un ritual que me predispone a recibir toda la vibración necesaria para sacar lo mejor (o lo peor en algunos casos) de mi. Me prepara para descubrir la luz interior y traer al mundo las imágenes que están en mi mente.

En el siguiente video pueden ver cómo me energizo viendo la lluvia y sintiéndola, respirándola... posteriormente, realizo mi ritual para afrontar la práctica con la actitud adecuada, haciendo un cambio en el clima, en el flujo de energías del lugar elegido para pintar. 
La elección de la música también es un punto importante, la siento muy adentro y me guío por lo que me hace sentir. Equilibro las energías con incienso, me rodeo de objetos sagrados y respiro, crezco... me empodero. Después de esta práctica de percibir... me preparo para actuar, soltar, fluír... crear.


Si empiezas a cambiar para lograr el bienestar, ya estás dando un gran paso. Disfruta del camino.

Una de las micromeditaciones más importantes, es el cambio de actitud.

Tener buena predisposición y controlar mis pensamientos para que no se pasen de la raya, ayuda a moderar el estrés en tiempo real, a no lamentarse después y a ganar en autoconfianza. Así que en el momento, antes de responder a algo de forma inconsciente, hago una respiración profunda.... pienso... modifico lo que iba a decir... y suelto el discurso de forma inteligente. Difícil. Muy. Así que en eso estamos, tratando de cambiarlo y mejorarlo con la práctica a diario.

No estar siempre a la defensiva y mostrar gratitud con hechos y razones para estar satisfecha, me hace una persona más feliz y reduce mi nivel de amargura. 

Creo recordar que algunos tips que acá comento los aprendí del libro "El arte de no amargarse la vida" Recomendadísimo!

Escribir.

Me imagino que os habréis dado cuenta. Escribir y compartilo con vosotr@s, me causa mucho placer, además de ayudarme a poner en orden mis pensamientos, mis experiencias, me ayuda a revivir todo eso que escribo. Y puedo volver a vivirlas a través de mis palabras, a través de la lectura. Y si además a vosotros os sirve, eso me hace inmensamente feliz!

Leer. 

Me ayuda a concentrarme y vivir el momento presente. Y mejor si afuera está lloviendo o hace frío. Mejor combinación imposible.

A grandes rasgos generales, estas son algunas de las formas de micromeditación que suelo usar en mi dia a dia, puede ser que a ti te sirvan o no, te recomiendo que busques tu forma, tus propias herramientas a través del autoconocimiento. Yo lo estoy logrando a través de la pintura, de llevar una vida creativa y tratándome con amabilidad, sin dejar que mi ego me amargue la vida. 

Si deseas conocer la forma de atravesar estos conceptos a través de la pintura, no dudes en contactarme. Trazaremos un plan de crecimiento personal según tus necesidades y lograrás encontrar tus herramientas a lo largo de este maravillos viaje de la pintura. Tú puedes mejorar tu vida, controlar tus pensamientos y permitirte ser feliz!! Si te gusta el arte, yo conozco varias técnicas que te ayudarán a liberarte de todo lo que te hace mal para descubrir tu luz interior y poner en práctica todo tu potencial. 

Todas las herramientas que te brindo serán para el logro del AUTO-EMPODERAMIENTO
(self empower, el poder de un@ mism@), a través de un tipo de Pintura que ayuda a derivar la fuerza para hacer algo a través de tus propios pensamientos y basado en la creencia de que un@ sabe lo que es mejor para sí mism@.

Gracias por leerme!! Si quieres comentarme algo escribeme a: ericatfresco@gmail.com

Namaste.





Creative Commons License
Permissions beyond the scope of this license may be available at http://www.ericatfresco.blogspot.com.

Energía vital - Micromeditaciones parte I de II



Es muy sano reconectarse con la Naturaleza para recibir energías que potencian nuestra capacidad autocurativa y nos ayuda a mantener el equilibrio mental y físico. Por eso siempre que puedo voy a su encuentro. Si me dan a elegir un lugar de vacaciones, elijo disfrutar de la Naturaleza. Es más, hubiese preferido vivir en un ambiente natural e irme de fin de semana o de vacaciones a la ciudad. 

Pero actualmente, esto no es posible, vivo en la ciudad de Buenos Aires y  menudo siento que estar tanto tiempo "encerrada" en esa jaula con parque de atracciones adentro me provoca estrés, asfixia, agobio. Por lo cual, debo poner remedio de alguna forma, que no sea la de escaparme a la naturaleza porque me queda muy lejos, eso lo podría hacer programando algún viaje para algún fin de semana largo que pueda disfrutar, cosa que no se da muy a menudo, porque trabajo los sábados. Por suerte este año pude viajar a San Luis, Merlo y a Iguazú, en donde respiré pura energía vital. (Gracias Universo!!)  

En el día a día necesitaba hacer algo para no sentirme tan estresada. Así que empecé a meditar, a practicar Yoga, volví a reconectarme con la Pintura, con mi interior, continué haciendo ejercicio físico de forma continuada, volví al gimnasio y planifiqué una rutina para cumplirla y mantener la constancia, la disciplina y el compromiso con mi bienestar. Practico mindfullness para controlar mis pensamientos que son tan tóxicos como la contaminación ambiental que respiro en la ciudad. 

La verdad es que me costó mucho implementar esto. El cambio cuesta mucho, pero es tan necesario!! Nunca reparé en la importancia de trabajar la voluntad, de hacer cosas aunque no me guste, pero que son necesarias para el bienestar de un@mism@. "No me gustan las verduras, no me gusta tomar agua, prefiero coca-cola que sabe mejor..." y un sinfín de "no me gusta" que, a la larga, dañan la salud y cuando te haces mayor, es más difícil educar a la voluntad. Pero no imposible. En ello estamos. De a poco estoy siendo más consciente de los beneficios que me proporcionan los cambios que voy implementando. Dirigiendo a voluntad el foco de la atención en lo que estoy viviendo, en las mejoras que esas decisiones aportan a mi vida.

En el día a día hay varias cosas que me producen estrés. Me di cuenta de que eran mis pensamientos los que me lo provocaban.  Y me autoboicoteaba. Si quería que las cosas me salieran bien, debía cambiar mis pensamientos, o callarlos, para poder fluir.

<micromeditaciones
que me ayudan, en el día a día, reducir el estrés. >>

Por ejemplo,  hay tareas que me da mucha pereza hacerlas, como limpiar la casa. Limpiar cada día es una tortura!! No le encontraba la forma de hacerlo sin ponerme de mal humor. De sólo pensarlo ya me ponía mal. Así que, en lugar de pensarlo, me ponía a hacerlo (aunque no me guste). No le daba tiempo a mi cabeza a decir una sola palabra. Y el resultado de esta acción era mucho más satisfactorio que amargarme previamente por tener que limpiar. Así que cambié el "tener que" por el "hay que limpiar! Ya!" 

Ahora, antes de salir de casa procuro dejar todo ordenado y limpio para cuando vuelva, sentir la alegría y la paz de entrar en un lugar en orden. Me cambiaba la energía por completo. 

Y así es como suelo emplear las micromeditaciones para con mis pensamientos: acallarlos en el momento en el que me están haciendo mal.  

Porque si no lo hago, eso se va a ir transformando en una bolsa muy pesada con la cual no voy a poder cargar. Así que en el día a día, trato de ir eliminando de la bolsa aquello que guardé y que me hace mal. Ya no digo que no las voy a meter directamente, porque en realidad, el estrés no es tan malo si lo podemos controlar. No es más que un mecanismo de defensa para advertirnos de los límites, pero no hay que dejar que nos destruya, es necesario conocernos en esas situaciones y buscar la forma de equilibrarlas. 

Esto mismo aplico en la pintura. Me imagino el lienzo en blanco como si fuese mi vida, como una etapa o una parte de ella y toda acción que haga sobre él, repercute en el resultado final. Cada capa de pintura es una situación a resolver, en la que tomar decisiones, permitiendo dejar ir algunas, permitiendo entrar otras, sin juzgar, sin apegos, sin miedo. Y creando. Creando el camino. 

Trato de no reprimir mis pensamientos o sentimientos, dejo que afloren, pero no les permito hacerme daño. Trato de equilibrarlos y alinearlos con lo bueno de las situaciones que se presentan, hasta lograr que el peso mayor recaiga sobre lo positivo de la situación. No resulta fácil y no logro aplicarlo siempre, hay veces que me sale mal, pero es cuestión de aceptar que a veces ganamos, a veces aprendemos. Y es necesario dejar ir esa batalla, aceptar algunas situaciones como vienen y tratar de buscar la felicidad dentro de cada una de ellas, focalizando en lo que nos hace bien, abriéndonos a lo bueno que está por venir, a la vida que está esperando por nosotros para que la vivamos, mientras le damos vueltas a la cabeza y vivimos amargad@s. De eso se trata el camino, de la lucha continua por estar bien con un@ mism@ y con lo que te rodea y mientras eso sucede, tratar de disfrutarlo y de buscar nuestra propia fuente de energía vital.  

En el próximo post hablaré sobre otro tipo de micromeditaciones que realizo, de aquellos que buscan el placer. 


Creative Commons License
Permissions beyond the scope of this license may be available at http://www.ericatfresco.blogspot.com.